SALUD Y BIENESTAR: La Estrategia de Termorregulación como Escudo Contra las Enfermedades del Invierno

​CIUDAD DE MÉXICO, 03 de diciembre de 2025 – La llegada de las bajas temperaturas marca una etapa de desafíos…
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CIUDAD DE MÉXICO, 03 de diciembre de 2025 – La llegada de las bajas temperaturas marca una etapa de desafíos biológicos para el cuerpo humano, cuya prioridad es mantener la homeostasis térmica, es decir, una temperatura interna estable. Contrario a la creencia popular de que el frío “causa” enfermedades, la exposición al descenso térmico compromete directamente los mecanismos de defensa del organismo. Por ello, el simple acto de abrigarse adecuadamente se convierte en la principal estrategia de prevención y bienestar.

​Nuestra investigación se centra en cómo la conservación del calor corporal a través de la vestimenta reduce el riesgo de afecciones respiratorias, cardiovasculares y las temidas lesiones por frío.

​Impacto del Frío en el Sistema Inmune

​Cuando el cuerpo detecta una temperatura externa baja, activa la vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos) en las extremidades para conservar el calor en el núcleo vital. Este proceso, si bien es esencial, tiene un costo inmunológico:

  1. Gasto Energético: El cuerpo desvía energía hacia la termorregulación en lugar de usarla para la respuesta inmunitaria.
  2. Debilitamiento de Barreras: El aire frío y seco reseca las membranas mucosas de la nariz y la garganta, la primera línea de defensa contra virus y bacterias, haciéndolas más vulnerables.
  3. Ralentización Inmune: El frío también puede ralentizar la actividad de las células inmunitarias en las vías respiratorias superiores, dándole a patógenos como el rinovirus (causa del resfriado común) una ventaja para replicarse.

​La Estrategia de las Capas y la Protección Focal

​Para contrarrestar estos efectos, la ciencia recomienda el sistema de capas para atrapar el calor y gestionar la humedad, evitando el riesgo de hipotermia y congelamiento:

  • Primera Capa (Base): Prendas térmicas o de materiales transpirables que absorben la humedad (sudor) del cuerpo y lo mantienen seco.
  • Segunda Capa (Aislamiento): Lana, polar o plumas. Su función es retener el calor corporal que genera el organismo.
  • Tercera Capa (Protección): Chaquetas resistentes al viento y al agua (impermeables) para proteger de los elementos externos.

​Es crucial proteger las áreas con mayor pérdida de calor y menor circulación: la cabeza (gorro), el cuello y el pecho (bufanda), así como las manos (guantes) y los pies (calcetines gruesos y calzado cerrado), previniendo lesiones como el congelamiento o los sabañones.

​Riesgos Cardiovasculares y Reumáticos

​La exposición al frío no solo aumenta el riesgo de infecciones respiratorias, sino que también tiene un impacto directo en la salud cardiovascular. La vasoconstricción eleva la presión arterial y puede aumentar la propensión a la formación de trombos, incrementando el riesgo de accidentes cerebrovasculares e infartos en personas con patologías preexistentes. Además, el frío agrava el dolor en pacientes con enfermedades reumáticas (como la artrosis) al contraer músculos y entumecer articulaciones.

​Fuentes

  1. https://sanorim.mx/blogs/news/como-protegerte-en-invierno-la-importancia-de-abrigarte-y-prevenir-enfermedades
  2. https://www.infobae.com/salud/2025/07/01/como-abrigarse-bien-para-enfrentar-el-frio-segun-la-ciencia/
  3. https://farmaciasantamaria.com/preparacion-sistema-inmune-invierno/
  4. https://www.clinicbarcelona.org/noticias/los-riesgos-para-la-salud-del-frio-y-las-bajas-temperaturas
  5. https://www.cdc.gov/spanish/niosh/docs/2010-115_sp/default.html

​holamorelia

Oscar García