Por Dr. Ariosto Manrique, Presidente Nacional de Egresados de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG)
“El World Happiness Report 2025 —elaborado por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, junto con la Universidad de Oxford y el Gallup World Poll— nos ofrece una radiografía fascinante sobre cómo vivimos y sentimos los mexicanos, con datos actualizados al 8 de enero de 2026.
De acuerdo con el informe, que evalúa el bienestar en más de 140 países, México aparece en el lugar 10 del mundo en felicidad, junto con Costa Rica. Somos los únicos dos países latinoamericanos que entran en el top 20.
¿Y cómo es posible, si enfrentamos tantos retos económicos y sociales? El estudio señala algo muy interesante: nuestra fortaleza no está en la riqueza material, sino en los lazos sociales y familiares. Mientras que en Europa el 23% de los hogares son unipersonales, en México solo el 11% vive solo. Y la mayoría de nuestras familias tienen entre tres y cinco integrantes, el tamaño que, según la evidencia, genera mayor sensación de bienestar.
Esto explica por qué, a pesar de los problemas, seguimos siendo un país que sonríe. La convivencia diaria, el apoyo familiar y la solidaridad que surge en los momentos difíciles nos hacen más resistentes ante la adversidad.
Pero el mismo reporte advierte algo importante: cuando la confianza social se rompe —por corrupción, violencia o incumplimiento de la palabra—, la felicidad cae drásticamente. Las sociedades más felices del mundo son también las que confían más unas en otras y en sus instituciones.
Ese es el gran reto de México: reconstruir la confianza. No solo en los gobiernos o en las empresas, sino entre nosotros. Cumplir lo que prometemos, respetar la ley, ser solidarios en lo cotidiano.
Porque la felicidad, dice el estudio, no es un asunto individual, sino colectivo. Se construye en comunidad, en las relaciones que sostenemos, en la empatía que cultivamos.
El World Happiness Report 2025 nos deja una lección clara: el bienestar de un país no se mide por lo que tiene, sino por lo que comparte. Y si algo sabemos hacer los mexicanos, es justamente eso: compartir la vida con los demás.
Ahí, quizá, está nuestra verdadera riqueza.”
holamorelia