WASHINGTON, 21 de noviembre de 2025 – La carrera por dominar la naturaleza alcanzó su punto álgido durante las décadas de 1960 y 1970 con el Proyecto Stormfury (Furia de Tormenta), un programa científico financiado por el gobierno de Estados Unidos que intentó debilitar o desviar huracanes mediante la manipulación meteorológica. Aunque el proyecto fue cancelado en 1983 tras años de resultados ambiguos, su historia sigue siendo un recordatorio de los desafíos de la geoingeniería a gran escala.
El Experimento de la “Siembra”
La premisa central del Proyecto Stormfury era la siembra de nubes dentro de los huracanes. Utilizando aeronaves de la Armada y la Oficina Meteorológica de EE. UU., los científicos liberaban grandes cantidades de yoduro de plata en las nubes que rodeaban el ojo del huracán (la pared ocular).
La hipótesis era que el yoduro de plata actuaría como un agente nucleador, congelando el agua subenfriada para liberar calor latente. Se esperaba que esta liberación de energía formara una nueva pared ocular más grande, causando que la pared original se colapsara. Al ensancharse la pared ocular, los vientos del huracán se distribuirían sobre un área mayor, resultando en una reducción de la velocidad máxima del viento y, por lo tanto, en una disminución de su poder destructivo.
El Legado y el Fracaso Estadístico
Aunque algunos experimentos iniciales, como los realizados en el Huracán Debbie en 1969, mostraron una reducción temporal en la velocidad de sus vientos, los resultados nunca fueron consistentes.
A medida que avanzaba la investigación en meteorología, se descubrió que los huracanes pasan por ciclos naturales de reemplazo de la pared ocular, donde una pared interior se colapsa y es reemplazada por una exterior más grande, lo que naturalmente reduce la intensidad de los vientos de forma temporal. El principal obstáculo del proyecto fue la imposibilidad estadística de distinguir si las reducciones de viento observadas eran resultado de la siembra artificial o simplemente parte del comportamiento natural e impredecible de la tormenta.
El Proyecto Stormfury fue oficialmente archivado en 1985. Aunque no logró su objetivo de controlar el clima, los datos de observación recopilados por sus equipos de vuelo contribuyeron enormemente a la comprensión moderna de la estructura y dinámica de los ciclones tropicales, mejorando las capacidades actuales de pronóstico de huracanes.
Fuentes
- https://www.bbc.com/mundo/articles/c0j7y1y751lo
- https://www.aoml.noaa.gov/es/hurricane_blog/70th-anniversary-of-the-first-hurricane-seeding-experiment/
- https://revistagi.geofisica.unam.mx/index.php/RGI/article/view/1602
- https://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_Stormfury
- https://www.aoml.noaa.gov/hrd/hrd_sub/sfury.html~
