Morelia, 13 de octubre de 2026. La Guardia Civil alertó que escuchar llantos, gritos o una voz pidiendo ayuda durante una llamada no significa que un familiar esté secuestrado, ya que esos recursos pueden ser utilizados por extorsionadores para dar credibilidad al engaño y conseguir que la víctima entregue dinero.
La corporación señaló que en esta modalidad la persona que llama asegura tener retenido a un integrante de la familia y puede acompañar la amenaza con sonidos o con la intervención de otra voz que simula estar en peligro, para después condicionar su supuesta liberación al depósito, transferencia o entrega de una cantidad de dinero.
La Guardia Civil indicó que ante esta situación la prioridad es comprobar dónde se encuentra el familiar, por lo que recomendó terminar la llamada e intentar comunicarse directamente con él mediante otro teléfono o aplicación de mensajería, o bien contactar a personas cercanas que puedan confirmar su ubicación.
La dependencia señaló que si el familiar no responde en el primer intento esto no confirma un secuestro, y que antes de realizar cualquier pago es importante agotar otras formas de contacto y evitar seguir las instrucciones proporcionadas durante la llamada.
La Guardia Civil recomendó también acordar entre familiares una forma de comunicarse ante una emergencia, mantener actualizados los números de contacto y establecer una palabra o pregunta que solo conozcan personas cercanas, con el fin de facilitar la verificación. Recordó que el 089 está disponible para denuncias anónimas y orientación, como parte de la campaña “Cuelga, verifica y marca 089”.